viernes, 19 de marzo de 2010

TORRE ENANTIOMORFA. Torre reversible C1

enantiomorfosis.
Elias Canetti llama “enantiomorfosis” a la acción de desenmascarar, de llevar a una identidad primera toda la serie de figuras engañosas.

enantiomorfo.
adj. (Química) Se aplica a la molécula que es la imagen especular de otra forma de la misma molécula.

“Los antiguos construyeron Valdrada a orillas de un lago, con casas todas de galerías una sobre otra y calles altas que asoman al agua parapetos de balaustres. De modo que al llegar el viajero ve dos ciudades; una directa sobre el lago y una de reflejo, invertida. No existe o sucede algo en una Valdrada que la otra Valdrada no repita, porque la ciudad fue construida de manera que cada uno de sus puntos se reflejara en su espejo, y la Valdrada del agua, abajo, contiene no sólo todas las canaladuras y relieves de las fachadas que se elevan sobre el lago, sino también el interior de las habitaciones con sus cielos rasos y sus pavimentos, las perspectivas de sus corredores, los espejos de sus armarios.

(…) El espejo acrecienta unas veces el valor de las cosas, otras lo niega. No todo lo que parece valer fuera del espejo resiste cuando se refleja. Las dos ciudades gemelas no son iguales, porque nada de lo que existe o sucede en Valdrada es simétrico; a cada rostro y gesto responden desde el espejo un rostro o gesto invertido punto por punto. Las dos Valdradas viven la una para la otra, mirándose constantemente a los ojos, pero no se aman.”

Italo Calvino: “Las ciudades y los ojos.1” en: Las ciudades invisibles

La torre enantiomorfa es un contenedor con reflejos.

Los reflejos, por su naturaleza inmaterial, desintegran la ciudad que reflejan, hasta convertirla en una abstracción. El espejo refleja lo que allí no hay. Su objetivo es la reverberación nítida y clara de lo ausente.

Entendemos el reflejo como el conocimiento o la consideración que se forma de algo para reconocerlo mejor.